En la obra de Balthus hay una mirada estética peculiar del sexo. Sin ninguna represión, hurga en la sexualidad infantil y en el voyeurismo, la pedofilia y la sexualidad insatisfecha de los adultos en busca de fantasías compensadoras.

Balthus solía decir que mirada pervertida no era la suya sino la del espectador. Aseguraba que él pintaba “ángeles”, no niños. El profesor Humbert comprendería lo que Balthus afirmaba. El personaje de Nabokov podría decir algo parecido de Lolita, si es que la hubiese tomado de modelo para un cuadro.

En las pinturas de Balthus hay una violencia implícita que marcha junto con la notoria pedofilia que el espectador ve porque está allí, puesta por Balthus.

Una mujer tiene sobre sus piernas a una niña a la que le ha quitado, quizás usando la fuerza, la bombacha. La toma del pelo con una mano mientras, la otra mano, la acaricia masturbándola. La niña parece vencida, entregada. Pero hay allí una mirada perdida, es posible que complaciente al fin, una mano laxa sobre el piso y la otra, rozando el seno de la mujer, como si no fuera una víctima sino alguien que ha disfrutado.

El pintor es Balthasar Klosowsski de Rola -Balthus- (1908-2001), polaco-francés. La obra es: “La lección de guitarra”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s